«Impertinencia» o ofuscación ante la necesidad…

Me ha sucedido en bastantes ocasiones…

Pero un par de veces en estas últimas semanas…

La primera vez te coge desprevenido, a contra pié…

e incluso inicialmente piensas…»que osado»…pero enseguida te das cuenta…son las circunstancias…

Vienen a tu despacho endeudados ávidos de soluciones «mágicas»…que no existen…

 Te exponen su situación, sus circunstancias y con todo ello evaluamos sus posibilidades honestamente…y procuramos aconsejar…

En ocasiones optamos a que por medio de una reflexión profunda…deje caer «el castillo de naipes» para que ceses una agonía grangrenada y sin remedio…es complicado…

En el fondo lo sabían pero, cuesta tanto de aceptar y asimilar…

En ese caso procuramos que sea ordenada e intentamos, por todo los medios, si es posible, salvar aquello salvable…

Complicado, por supuesto pero, una vez convencidos y asumida que es la única salida, reconocen que  los más íntimos de sus pensamientos hacía ya tiempo que lo sabían, que era  irremediable y que, ya hace tiempo, que se debería haber optado por ella…entra una cierta paz interior sabedores que se ha hecho y se hará todo lo posible…

En otras ocasiones, por circunstancias de prudencia premeditada o azar…todavía les queda un rescoldo  de posibilidades de poder dar la vuelta a la situación…

Existe una posibilidad, pues la deuda no es excesiva, aunque si enquistada, tiene unos ingresos, aunque no justificables y eso hace que no pueda acudir a los cauces tradicionales y existe una vivienda libre de cargas…

Entonces es cuando se empieza a sondear en profundidad y seriedad la opción…

Se puede  intentar, y eso es lo que se estudiará, un préstamo a 5 años con cuotas que no solo integren exclusivamente los intereses, con la amortización del vencimiento sino que incluya el capital para que, al finalizar la cuota 60 finalice también el préstamo sin traumas…

Barato no, pero factible…si…

Así que empezamos explicar y desgranar los pormenores de la operación bajando hasta los más pequeños detalles, que le reiteramos, tendrá posteriormente por escrito…las condiciones son… la cuota a pagar seria … por lo que si te interesa se debería tasar el inmueble (que si no tienes dinero para tasar…podríamos hablar de adelantártelo…..)   que habrá que ir al notario, en donde previamente el inversor, y posteriormente el Notario, te volverán a comentar cada uno de arriba a abajo de os puntos de la operación para, si estas de acuerdo…firmes…

Y entonces es cuando, sin previo aviso, te realizan la impertinente  pregunta…

«Perdona el atrevimiento- empiezan- y este dinero que necesito…¿no me lo podías dejar tú directamente, sin papeles, tasaciones, ni notarios?…una cosa entre tu y yo…

Como digo, inicialmente te deja absolutamente descolocado por la impertinencia y la inconsciencia que implicaría  acceder a semejante petición…

En seguida te das cuenta que es la presión y el hartazgo y ofuscación que implica la situación y la necesidad…

Entonces es cuando has de decirle que, lo lamentas pero que difícilmente nadie, salvo familiares y algún amigo íntimo accedería a dejarle el dinero sin más… pues (aunque sea de «perogrullo» hay que decirlo…) en caso de poder devolverlo  no posees ni pruebas ni herramientas para poder reclamar esa deuda…

Lo curioso es que como decía al inicio, esta es una situación no habitual pero, que si que es verdad que ya no me coge por sorpresa…

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