Todos «mudos» ante el Notario…

Así es, efectivamente o al menos en mi experiencia eso es lo que pasa en un 95% de los casos…Todos mudos ante el notario…

El notario realiza su trabajo, lee la escritura (a veces a una velocidad que parece que estemos en los últimos segundos del programa «pasa palabra» pero, normalmente con dicción inteligible…) y una vez concluye, mira y se dirige a los allí presentes preguntando:…»¿Todo esta claro?…¿Alguna duda?… y, un denso silencio casi reverencial y hasta incómodo recorre todo el despacho hasta que, un hilo de voz  que tiene serios problemas para ser oído más allá de la garganta del cliente pronuncia un solitario, lacónico, tímido y apenas audible...»no»…y el silencio cubre definitivamente el despacho inundándolo todo… «pues si todo esta claro, ya pueden firmar»…sentencia el notario…

¿Porqué?...tanto  en los años en que estuve trabajando en  la notaria, como después, y hasta  la actualidad esta ha sido una constante, bueno, menos cuando  un abogado asiste al cliente que, como profesional, realiza su labor  de manera diligente velando por sus intereses…

 Yo sé que pasará esto así que, cuando  asisto a mis clientes procuro interrumpir al notario en los puntos claves, a medida que va leyendo, para ir haciendo  aclaratorias, recordatorio y puntualizando a los clientes (¿qué mejor testigo que un notario para que, en caso de conflicto- puesto que la memoria es siempre selectiva si surgen problemas-  verifique, llegado el caso -que hasta ahora nunca llegó- que cumplí con mi obligación de informar y asesorar ) pero es que además, el notario, suele «aliñar»  mi explicación y complementarla con sus certeros comentarios…. pero, la pregunta sigue estando en el aire…¿porqué?, ¿porqué?…todos mudos ante el notario…¿por vergüenza?…¿por miedo a decir alguna cosa que perjudique la operación?…¿ porque ya venimos aleccionados de la entidad  («no pregunte aquello que se dará cuenta de lo otro y ,entonces …ya puedes decir a dios a la operación… » )por ejemplo?…

Puede ser por eso y/o por muchos otros motivos  más pero, el silencio por no perjudicar o atrasar la operación en ese momento…nos puede acabar perjudicando el resto de nuestras vidas… 

Has de tener en cuenta que, muy posiblemente, el notario, en las firmas, es tu único e imparcial aliado, que tiene la obligación, repito la obligación de asesorarte a ti, cliente, o a las partes y NO esta de parte del banco, es y debe ser imparcial y, por si fuera poco, seguro o casi que es el que más sabe del tema…TODO  VENTAJAS,  aprovéchalas,  «fríele»  a preguntas,  que te aclare todas, todas las dudas…repítele (y después le dices al director que no te acordabas…) todas las preguntas  que le hiciste al delegado o director de la oficina , más las que se te ocurran o  te quedaste pensando en casa para realmente tenerlo…el Notario es la garantía de que la operación se ha hecho y firmado correctamente  pero eso implica que tu sabes lo que firmas y, porqué lo firmas, pues…que sea verdad…es tu asesor, imparcial y a demás lo estas pagando…APROVÉCHATE…por tu bien… o puedes arrepentirte…

¿No lo crees tu así?…

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